¡¡Conócenos!!
pulsa sobre la imagen




CRÓNICAS DESDE HAITÍ – 14 marzo de 2011



Quieridos colegas de DentalCoop. Os quiero informar, intentando describir lo que estoy viviendo, sobre nuestra experiencia en Haiti, en Port au Price. Digo nuestra porquè por suerte un voluntario nunca viaja solo, siempre tiene la fuerza que todos los que se quedan le trasmiten, misteriosamente. No me imaginaba esto, antes de hacer esta que para mi es mi primera mision, pero es una sensacion clara y costante. Fundamental punto de fuerza en los momento de dificuldade.



Haiti, una tierra que ha subido 200 anos de ingiusticias, una tierra violada. Esto es un aspecto claro que se manifesta a los ojos desde el primer contacto.

Llegando de Madrid en el aeropuerto de S.Domingo, he decidido de coger un autobus para entrar en Haiti via tierra. Pasada la frontera todo se trasforma, peora instantaneamente. Partendo de lo basico, las casa. Lo que en S.Domingo eran casas pobres pero dinidosas, pierden toda la dinidad y son las casa de los haitianos. Las montanas que acompanan el camino son totalmente privas de arbores, evidenciando un aspecto tristemente real: al desertificacion. Los productos de un capitalismo malvagio y macabro se concretizan en las encuantificables botellas de cocacola (..y similares) y plastico en general que ocupan las campanas en lugar de flores y plantas. Haiti importa approx. el 85% del los producto y todos llegan en barco y en envases de plasticos o lata. No existe un sistema de recollida de la basura.

El escenario que me se presenta es increibilmente triste, mi cabeza de europeo no podria llegar a imaginar una tan devastante pobreza!

El impacto con esta tierra es muy duro.

Entrando en PauP la situacion, parece imposible, peora. La calles son, exepto las principales, de tierra totalmente irregulares y con una nebla costante que nada mas es sin no polvo. Todas son invadidas por personas que ententan vender para comer, solo que no hay quien combra, todos venden. Un unico continuo mercado que se articula por la calles, sin bancos. Solo quien vende comida tiene una pequena mesa. El trafico es enloquecido y enloquecidor, devastante.

Claro que estas son mis primeras impreciones, ahora han pasado 2 semanas desde mi llegada. Confirmo todo lo que he dicho, y sea claro, no soy escritor, quiere decir que lo que imaginais es seguramente mejor de la realidade.



Pero hay que decir que el optimismo siempre tiene que ganar, y asì me acostubro. Empiezo a muoverme en este delirio, cada dia con mas eficacia. Horas despues horas descubro que no es tan mal, por un solo motivo: los haitianos. Son un popolo fuerte y bastante onesto. Nadie me pide dinero en la calle. Quiere con todas sus fuerza la dinidad que merecen y que la politica le nega. Porquè tiene que ser claro: el problema es solo politico, habria todas las posibilidades de mejorar la ciudad, el pais, pero los pobre tienen que ser pobres si no…no hay ricos! Facil, asì como lo he dicho, orroroso, asì como suena.





No me queda nada mas que focalizar mi atencion y mis fuerzas en lo que tengo que hacer, en lo que se hacer, en lo que hacemos: el odontologo, quidar de la salud de las bocas de personas que merecen toda mi profecionalidad y dedicacion.

Partimos con el projecto esta manana, hoy es un gran dia porquè he conseguido abrir las casas de los materiales, las que Juan Grau ha quidosamente preparado en Passeo Maragall. Hace dos semanas habia montado el sillon, todavia no he tenido la satisfacion de enchufarlo, faltan los enchufes. Acà todo puede ser un problema, una organizacion grande como Food for the Poor me ha fornido unos armadios por el material solo esta manana, los enchufes parece el lunes. Hay que tener paciencia. Por suerte me quedo hasta el 20 de mayo.



La nuestra colega haitiana, Marie Rosie es una chica joven y simpatica. Tiene dos hijos muy lindos, con nombres italianos, esto particolar me dà placer.

Esto es un projecto muy lindo y con extrema sadisfacion os puedo decir que soy imensamente feliz de estar en este pais tan problematico y tan lindo.
Luca-Matteo Lastrucci